martes, 10 de mayo de 2016

Anota esto.

No te sueño porque no duermo
No vivo porque no puedo morir
No me enfrento a nada porque no temo a nada
No te amo porque tampoco te quiero
No escupo porque no siento que me ahogo
No te como porque apenas te beso
No te echo de menos porque no te añoro
No bebo porque no existe mi sed
No te baño porque no quiero mancharte
No te seco porque no quiero limpiarte
No te sonrío porque no hay sarcasmo
No te miro porque no te veo
No te siento porque no te huelo
No te dejo porque no te tengo
No te aprieto porque no te agarro
No te suelto porque no te cojo
No te lamo porque no te observo
No te acaricio porque no te rozo
No te mimo ni te desprecio
No te digo la verdad pero tampoco te miento
No te enamoro ni te retengo
No te ato ni te encadeno
No te hablo porque no te conozco

Sedienta.

Perdona pero no solo por que vivas ya eres unx valiente, al igual que el hecho de que llores no te hace ser la persona más sensible del mundo, con esto te quiero decir que yo no fui una enamorada simplemente porque amara, y hubo gente que entendía ya por aquel entonces este concepto y no me llamaban sedienta cuándo bebía agua desesperadamente.

Soñando

Me pasé toda una noche besándole la espalda, mientras acariciaba su nuca, y le decía al oído cuánto me gusta dormir a su lado.
Me decía suavemente que me quería, a lo que yo le respondía que le amaría eternamente, y que ojalá todas las noches fuesen como esa, luego, abrí los ojos, y comprobé que todo había sido un sueño.

Nunca antes.

Ahora siento que no podría hablar de la vida aunque viviese si no lo estuviese haciendo por ti.

De la misma manera siento que es absurdo que mis manos toquen cualquier cosa si todas mis caricias no fuesen a parar a ti.

Y ahora tengo la sensación de que mis labios no tendrían ni idea de besar si no se hubiesen posado alguna vez en ti.

Por ello te pido que me dejes quedarme aquí, en la línea de tu boca, la que separa tus labios, la que separa la forma de cada beso que me das, y de los que no, permíteme bañarme en ella, asearme en ti.

D.D.C.B

Querer eternamente, querer sin esperar nada a cambio, querer, sin ninguna otra intención, querer en todos los momentos.

Ya no, inocente de mi, pensar que siempre estarías a mi lado.

A eso me acostumbraste, imposible se me hace pensar que ya no me estás esperando en casa.

La primera, no dudabas en acompañarme a cualquier lugar, tú me entendías, nuestro amor era incondicional, un amor que nunca jamás hubiese cambiado por ningún otro.

Hay una huella de tu minúscula patita en mi corazón de por vida.

Fue duro ver tus ojos redondos cada vez más tristes.

Parece que todavía te escuche, a veces tengo la sensación de sentir todo el peso de tu cuerpecito sobre mi, y cuando se abre suavemente la puerta, pienso que has venido a verme.

Es difícil acostumbrarme a que no estés, a veces, no puedo parar de llorar al recordarte, seguro que allá dónde estés, alguien te verá tan bonita que no podrá resistirse a cuidarte como yo lo hacía.

miércoles, 13 de abril de 2016

Alguien que.

Llega un día en el que aparece alguien que no te importa que haya pasado sin llamar a la puerta , es más, es ese alguien en el que siempre habías pensado cuando dejabas la puerta entreabierta, esa persona que te hace cambiar todo, que hace que de repente de un giro inexplicable tu vida, quien es capaz de hacerte sentir cosas que ni tu misma sabías que se podían sentir, cosas en las que habías dejado de creer o cosas que ni sabías que existían.

Alguien que rompe con tus miedos e inseguridades, que te las arrebata y de repente te hace la mujer más feliz del mundo, sin importarle nada más que tu sonrisa, alguien que te coge de la mano y te lleva por todos esos caminos nuevos en los que ya florecieron las amapolas.

Alguien que te mira a los ojos haciéndote sentir dichosa de los suyos y afortunada por haberle encontrado.

Alguien a quien miras y sientes que da igual si se rompe el eje de la tierra, porque solo ese alguien es capaz de sostenerte con su boca.

Alguien que te mete en sus días como si fuese inevitable y ama cada movimiento de tu cuerpo, alguien que no te condiciona, alguien que se convierte en tu único propósito, en tu afán, en tu gran verdad,  alguien de quien por más que bebas , siempre tienes una sed tremenda de abrazos y mordiscos.

Alguien que convierte tus defectos en virtudes, tus cambios de humor los vuelve divertidos y hace que te rías de la vida y del reloj.

Alguien que ha conseguido hacer que te importe un pimiento todo aquello que no comprendes, todo aquello que te inquieta, porque fue llegar ese alguien , y de repente encontrarle explicación a todo, y desde entonces te das cuentas que si te alías a ese alguien, puedes con cualquier cosa.

Le amo, le amo de manera involuntaria, le amo como acto reflejo, inconscientemente, le amo como surgen las mejores cosas, espontáneamente, le amo de forma irracional y sin miramientos , sin compasión.

Y no me pregunto por que lo hago, ni me lo cuestiono, básicamente no me importa, solo sé que hacerlo es lo más bonito que me ha pasado nunca, solo sé que ese alguien es la respuesta a cualquier pregunta, que sus ojos son el laberinto más emocionante en el que me he podido colar , y sus manos el enigma de las mías.
Por todas estas cosas entre otras, como te decía, te amo, sencillamente.

jueves, 25 de febrero de 2016

Dilema

De repente abres los ojos y te encuentras en el mismo lugar dónde siempre estás cuando abres los ojos.

Es tan divertido todo.
Y me pregunto que hora es.

Me voy espabilando mientras me va entrando una fuerte sensación de que tengo algo muy importante que hacer, y siento que llego tarde  a cualquier lugar, que he dejado plantada a cualquier persona, pero no, no he quedado con nadie para hacer nada en ningún sitio.

Dilema; cómo sacarle provecho a un domingo como hoy, nadie quiere una caña ni jugar al monopoli, y dudo que alguien esté dispuesto a ser retado en una partida de bolos, pero digo yo que a alguien le apetecerá otra cosa.

Y entonces es cuando vuelvo a entornar los ojos y me doy cuenta que la cama es el mejor plan para el último día de la semana, y sueño que estoy en el asiento de un tren que huele a pétalos de rosa, rozando mi muslo izquierdo con el tuyo, sintiendo tu aroma de hombre, inundándome de tu olor, mientras observo al paisaje haciendo el amor con el viento, de la misma manera que yo te lo haría a ti.

Te miro de reojo y puedo sentir tu respiración, ¿dónde vas? me pregunto.

Quien me iba a decir a mi que pedir ventanilla traería estas consecuencias.

Baja de aquí muy tarde, conmigo o después, que ahora un poco de trayecto sin ti ,me resultaría absolutamente desagradable, hasta el punto de sentir que esas rosas del principio ya se marchitan.

Perdón si te rozo demasiado, es el instinto, ya sabes.
Y por una caricia, que más da que no me conozcas.

Hasta la vista, hasta el domingo que viene.

martes, 19 de enero de 2016

Ponte cómodo.

Hacía tiempo que no me paraba a pensar.
Hacía tiempo que no me apretaban en las sienes las ganas de tomarme un café conmigo y hablarme de mí, y oye, que bien sienta.

Hoy es de esos días que amaneces con ganas de hacer de todo, y acabas en pijama sin ganas de nada, y es que son las 20:00 h y hace noche de tinta y papel, hace tiempo de sombras, de velas y de olores, hace noche de mí, y todavía no me he asomado a mirar la Luna.

Entre estas cuatro paredes, las flores que tengo delante, mi cama, un reloj parado y dos lamparitas que de vez en cuando parpadean dándome un poco de ''miedo'', recordándome que no lo sentiría si tú me estuvieras enredando el cabello, mientras de fondo escucho tu respiración, mezclándose con la mía a través del aire, ese que se mantiene quieto entre nosotros aquí encerrados, ese que sin pretenderlo nos hace meternos en un huracán de pasión sin salida, un huracán del que tampoco pretendemos salir, del que nunca me quiero ir a no ser que seas tú quién me abre la puerta y la vuelve a cerrar conmigo al otro lado de la tormenta de cuerpos desnudos, y una vez ahí, al otro lado, entonces es cuándo vería  la Luna, al sentir tus labios en mi cuello, al ver que me puedo sumergir en ti sintiendo lo contrario, que floto, y que sería capaz de pedirte que te quedaras a dormir en mi boca, justo en ese momento yo ya me habré instalado en tu mirada, porque eres un pellizco, que me haces saltar de un brinco el alma, esa que por mucha ventaja que le haya dejado a la mente, siempre acaba ganando, esa de la que hace tiempo no te saco, pero es que te veo tan cómodo ahí, que moverte no me lo perdonaría, es más, si eso fuese malo y debiera moverte, no me importaría pasarme la vida siendo la víctima de la venganza de alguien, si ese fuera el caso, y no lo es,  puedes entonces hacerte una idea, o mejor, puedes seguir acomodándote y comprobarlo.

viernes, 15 de enero de 2016

Que vengan inseguridades, egoísmos y miedos.

Si tuviera la certeza de que vas a amarme toda la vida
Si me miraras a los ojos y me dedicaras un te quiero
Si sintiera en tus manos fuerza cuando me agarras la cintura

Ya nada es como ayer, con una vez más me conformaría, con un instante parecido mi sonrisa no cesaría, mis besos jamás tendrían un final para ti, todo mi cuerpo te amaría eternamente, te llenaría de caricias el alma, te dedicaría mi vida, todo mi amor sin condiciones, pero entiende que no puedo dar a nadie lo más valioso que tengo sin tener la certeza de que soy amada.

No se si es egoísmo o amor propio, inseguridades que salen cuando creías que podías con todo, contratiempos en medio del valle por lo mal que un día me amaron, pero yo soy quien mejor me conozco, y sé, que en cuanto comience a amarte, lo haré mucho, y lo haré muy bueno, porque estaré segura, convencida, aunque no he llegado todavía al punto de saber si para amar se necesita seguridad y convicción, y quizás toda esta inseguridad es por sentir que me estoy enamorando, la inseguridad de preguntarme a mi misma si hago bien en quererte tanto, en admirarte, en no querer dejar de sentirte, en que mi único propósito sea poder verte, querer leerte, abrazarte...

Son tan inmensas las ganas que te tengo, las ganas de ver  tus ojos recorrer mi cuerpo, y te diré algo,  que vengan inseguridades, que vengan egoísmos, que vengan miedos, que nada calmará esta fuerza de cuidarte como si fueses lo único que son capaces de sostener mis manos, y por todo ello, te haré sentir el hombre más  afortunado del planeta.

domingo, 10 de enero de 2016

Despertador.

Cómo iba a empezar bien esa mañana si una maquinita pequeña
, insignificante, ya me estaba obligando a despertarme, que me levantara decía, que moviera el culo ,que el día pasaba, la gente me esperaba, las horas corrían, posiblemente habría tráfico, no encontraría el bolso que quería, y las llaves de casa seguramente estarían en algún paradero de mi casa aún por mi desconocido.

Así es imposible empezar el día con armonía, así que, disculpadme todos aquellos que cuando cae el día me preguntan por cómo me ha ido...

Porque teniendo en cuenta que me he tenido que poner en pie a las siete de la mañana, que hacía un frío aterrador, que estaba lloviendo y que me ha pillado el atasco del que me hablaba el despertador, del cuál no he salido hasta media hora después haciéndome llegar tarde a mi cita...

Pero no acaba ahí la cosa, al salir del coche algún o alguna miope paso rozándome a la velocidad precisa que le permitía a su coche llenarme de agua y barro piernas, zapatos, manos, bolso y abrigo, gracias.

Todo esto para que cuando llego al lugar dónde tendría que haber estado mucho antes, me comuniquen que me he confundido de día.


DULZURA EXACTA

Vida mía que difícil eres a veces.
Ese momento de saber por dónde empezar, para mi no existe,
No sé por dónde llevarte, es curioso, teniendo en cuenta lo claro que tengo a dónde te llevaría.


Que miedo me da que te dejes llevar por mi.
De primeras te agarraría de la mano y te llevaría al centro de mi universo, al centro de mi cuerpo, donde el ombligo reina, y ahí  tumbado te acariciaría la cara, la cabeza...jugaría haciendo círculos con mis dedos en tu pelo.
Allí te tendría hasta que te entrara sueño, entonces te acobijaría en mis clavículas, para que pudieras darme el beso de buenas noches, o ese que abre el camino hacia un millón más.

Y así me veo, en una madrugada indefensa que solo puede hacerse fuerte si tú estás en ella.

Toda la noche me la pasaría en vela para observarte mientras duermes, así, fijándome en como respiras, en como late tu pecho...
Y si te desvelas te acariciaría con la dulzura exacta para volver a dejarte dormido sin hacerte cosquillas.





Supongo.

Supongo que nunca te he entendido como tu quisieras, pero yo siento que tu tampoco has entendido nada.
Supongo que nadie puede vivir plenamente si siente miedo, y supongo que nadie puede vivir sintiendo miedo con respecto a otro alguien, miedo a ser olvidada, miedo a morir en el corazón de otra persona.

Supongo que eso de sentirse culpable ya no se lleva nada, y lo de cambiar tampoco entra en mis planes.

Supongo que el único problema es que debería quererte un poco menos, o simplemente quererte diferente, para que no se me haga una montaña cualquier cosa sin ti.

Supongo que no soy eso que deseas, no soy lo que buscas ni sé ser lo que a ti te gustaría.