jueves, 7 de marzo de 2013

El amante de Lady Chaterley.

El contempló la curva hermosa de sus caderas.
Era lo que le fascinaba hoy.
Como descendían hasta la sólida redondez de las nalgas.
Y en medio envuelta en el secreto calor, la entrada secreta.
Que culo mas precioso tienes, dijo en su dialecto gutural y acariciante.
Es el culo más hermoso del mundo.
El culo más hermoso que pueda tener mujer alguna.
Cada trocito proclama que es mujer, decididamente mujer.
 No eres de esas muchachas de culo de botón, que parecen jovenzuelos.
Tienes un trasero autenticamente suave y redondo, como le gusta de veras a los hombres, un trasero que podría sostener el mundo.

Mientras hablaba le acariciaba el trasero redondo , hasta que una especie de fuego furtivo afloró en sus manos. Y las yemas de sus dedos rozaron las dos aberturas secretas de su cuerpo, una y otra vez, con una dulce sensación de fuego.

Me alegro de que cagues y mees. No quiero a una mujer que ni caga ni mea. Connie no pudo reprimir una súbita carcajada de asombro, pero el siguió impasible.

Tu eres real, eres real y hasta un poco puta. Por aquí cagas y por aquí meas, y te pongo las manos en los dos lados y me gustas por eso. Me gustas por eso. Tienes un auténtico culo de mujer, orgulloso de ti. Y no se avergüenza de serlo. Pasó la mano apretada por los lugares secretos de ella, en una especie de íntimo saludo.

Me gusta. Dijo él. Me gusta y aunque viviese diez minutos y te acariciase el culo, consciente de ello, consideraría que he vivido una vida entera.

Connie no pudo evitar sonreir.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Deportes de riesgo.

Aquel triple salto mortal que enlazó tus dedos en mi pelo han hecho que desde entonces me pique el corazón.
Ese tirabuzón que unió nuestras lenguas mojadas de lascivia crearon espasmos en mi cerebro.
Aquella caída libre de mis manos sobre tu cuerpo me llevaron a un éxtasis profundo que aún puede hacer el intento de saciarme.
Nadar en tus ojos fue recorrer todos los oceanos y además disfrutar de los paisajes que los envuelven.
Correr sobre tu cama aún me chasquea los oídos.
Cuando pienso en aquel pase con la izquierda que hicimos de placer , llevado desde mis labios hasta tu garganta, puedo notar un latido , un bombardeo en las sienes por las que navegas sin remedio, y caer al vacío de mis sentimientos , era lo mínimo que me podía pasar.
Pero no creo que sea hora ni deba lamentarme.
Aprendí a hacer deportes de riesgo contigo y sobre ti. Aprendí que no existía el rendirme ni el decir que eso no podía hacerlo.
Tú eres el mejor riesgo que podía haber y yo una arriesgada que no teme a seguir, que no teme a volver a hacer la maratón por ver un te quiero sincero en tu boca.
Que más da el riesgo, si siempre dijeron que el fin justificaba los medios, y si mi fin siempre has sido tu, cualquier medio me vale con tal de arriesgar contigo todo lo que sea necesario, cualquier cosa que se cruce ante mi camino me dará igual, porque de nuevo quiero tirarme desde lo más alto sin tener miedo a no caer sobre ti, porque si no es así que más dará mi destino que más me dará a mi donde caer. Si ya no estaría arriesgando todo por amarte de repente sin que te des cuenta.

Déjate de bobadas y vivamos arriesgando cada sentimiento solo por el amor que me une a practicarte, por el amor que me une a entrenar de tu arriesgado deporte.
Arriesga tu cuerpo en mis manos. El riesgo que corre es unicamente ser lamido, como si se tratase de un dedo al que acabo de impregnar en miel.

martes, 5 de marzo de 2013

Contigo me basta.

Me bastó verte para quedar impregnada de tu belleza.

 Me bastó conocerte para comprender el amor.

 Me bastó compartir mis cosas contigo en unas horas.

 Me bastó besarte para entender la delicadeza de un beso bien dado.

 Me bastó una caricia, para enloquecer, conocer la suavidad de una piel malhumorada por quien la dejara así.

Me bastó una sonrisa para serte graciosa y atractiva.

 Me bastó tu número de móvil para atreverme a verte.

 Me bastó tu mirada, para perderme en un mundo imperfecto que me hacía feliz por instantes.

Me bastó que me amaras en aquel rato para estar satisfecha.

Me bastó una cena contigo, para conocer un poquito tu vida.

Me bastó que me desearas y sentirlo terriblemente.

Me bastó ver tu cara para aprender de lo bonito, de lo perfecto.

 Me bastó conocerte, por aquel entonces no pedía nada más.
Pero ahora me he vuelto un poco inconformista, llámame caprichosa, o mejor dejemoslo en exigente.
Pero ya no me basta con una mirada, ni una caricia, ni una cena, ni nada que pueda durar un instante.
Ya no quiero ratos ni horas, solo quiero eternidades, no me apetece amarte por momentos, ni sentirme así.
Hace tiempo que dejé atrás las medias tintas, y ahora es cuando quiero toda una vida contigo.
Amándote hasta morir de dolor, amándote esperando lo mismo a cambio.
Sin nada que pueda anteponerse, y sin que el reloj te meta prisa. Me da igual no llevar llaves de casa, que quiero quedarme aquí, a tu lado, viendo el mundo girar sin que me importe.
Que no me basta ya nada que no me sacie, quiero saciarme contigo, saciarme de ti, e iluminar tu vida con la mía y hacerte reir hasta llorar. No me basta con nada que no sea contigo, con nada que no sea para siempre, y me atrevería a decir, si todo esto diese un vuelco, entonces si que me atrevería a decir que contigo me basta.

lunes, 4 de marzo de 2013

Enamorada a escondidas.

Quizás es demasiado pronto para empezar a decirte lo que siento.
Demasiado temprano para expresar de golpe todos mis sentimientos y no me refiero a la hora que es, aunque podría, ya que son las 7:30 de la mañana , me refiero a demasiado pronto para ti, para mí.
 ¿Quién lo iba a decir verdad?
 Tantos años siendo amigos y de pronto un día te despiertas sabiendo que amas, sabiendo que estás realmente enamorada. 
Será que todo este tiempo a tu lado compartiendo llantos y risas, verdades y mentiras, bromas y cosas serias, han hecho que te coja más cariño del habitual, aunque bien pensado, han hecho que te coja el cariño que mereces, y también todo el amor.
 No podría pasar como si nada todas esas veces que me has entendido y las muchas otras que me has apoyado, ayudado, atendido.
Era imposible que toda esa perfección con la que lo hacías quedara en una simple perfección de amiga.
Que sí, que eso está muy bien, pero cuando se ama la amistad es dolorosa e insoportable.

 Conocerte tan perfectamente y desde hace tantos años hace que te adore, y te admire, por cada una de las cosas que has conseguido en la vida y también por cada una de las cosas que aunque no hayas conseguido, has intentado.

 Que valiente me sentiría si me atreviese a decirte todo esto, quizá algún día lo haga, aunque en el fondo pienso que debes imaginarlo, vamos, no te hagas el despistado, debes saber que hasta se me hace irresistible verte caminar, o cuando me guiñas un ojo como acto cómplice.

 Sería ideal que te lo contara , que me confesara y tú me dijeras que sientes lo mismo, porque supongo que no hay nada más hermoso que ser correspondida.

 Yo podría hacerte el hombre más feliz del mundo, podría llevarte a todos los lugares sin que fuese necesario que te movieras del sofá.
Sería capaz de hacerte sentir las emociones más inexplicables todavía no existentes, podría transportarte en el tiempo a la época de tu vida que quisieras, la que más te haya gustado, al igual que podría hacerte mucho más corta la época que desees borrar.

 ¿Y sabes por qué?
 Porque nos conocemos desde que teníamos meses, porque ambos dimos nuestros primeros pasos juntos, ambos comenzamos a hablar a la vez, aunque tu siempre te empeñas en recalcar que tú lo hiciste primero, nos enseñaron a montar en bicicleta. pero tu siempre preferiste los patines, y como olvidar cuando me explicaste como funcionaba un reloj.
Podría no parar nunca de decir cosas, hemos aprendido tanto juntos.

Hay algo en ti que me hace crecer, que me convierte en mejor persona cada dÍa, en mejor amiga ,en una mejor mujer enamorada a escondidas.