jueves, 9 de enero de 2014

Me voy de crucero.

Me siento en la arena de la playa y miro hacia el horizonte,pensando que todo lo veo reflejado en el mar,  según la distancia tienen un tono de azul u otro,y mi mente lo interpreta a su manera, según como anden mis sentimientos.

En la claridad del azul están todas mis ilusiones,todos mis sueños,que siguen esperanzados en ese verde que a veces le da el sol.
Se va oscureciendo según adentro mi mirada , de la misma manera que lo hago yo, pero millones de personas han cruzado varias veces el mediterráneo, y a muchas de esas personas les daba miedo subir a un barco, otras personas disfrutaban de un bonito crucero.

Me da miedo pensar que se puede sentir más.

Te miro y no puedo hacer nada más que eso, mirarte y embobarme ante lo más grande que tengo en mi vida, haciendo de tripas corazón y afrontando esta puta realidad que me destroza , bajo este techo,dedicándole cada segundo de mi vida,a ella, a quien me la dio y me cuidó, de la misma manera que yo la cuido ahora, y la mimo, y la quiero, y así será incluso cuando se agote el querer.
Me pregunto si se puede sentir más... y me da miedo pensar que sí.
Ni el amor, ni el dolor, nada puede superar ahora lo que siento, sé que es completamente imposible.
Te quiero mamá, y nunca te abandonaré, hasta en tu último suspiro te voy a cuidar,y mimaré tus manos,y tus ojos, te voy a amar de aquí hasta que se me trunque la vida.