viernes, 1 de marzo de 2013

Ojalá los abuelos fuesen eternos.

¿Y quién dice que no lo són?

 La materia, el cuerpo,la masa,la forma... Pues sÍ, hay algunas cosas que dejan claro que alomejor no lo són pero...¿sabes qué?

 Que me guiaría por esas cosas solamente si no existiera en la mente una cuarta parte de las cosas que recuerda y de todo aquello que me hace pensar que aún existen.

 ¿Quieres que te diga alguna?

 Esa ternura con la que nos trataron, criándonos siempre como a niños, aunque ya superásemos la mayoría de edad,ese recuerdo en tu mente de cuando ibas a salir por la puerta de casa, te cogía la mano para santiguarte,creyendo que así estarías protegida....que por cierto,cuando me lo hacía yo pensaba...¿y a mi me llaman ingenua?

 Cuando veías 500ptas en tu mesilla de noche, no necesitabas preguntar quien había sido,porque no podía ser otra persona.... como mucho podías preguntar quién de todos los abuelos.

 Recuerdo una frase que un día me dijo mi abuelo: SE SIEMPRE FELIZ. YO COMPARTIRE TU FELICIDAD.

 Y podrÍa nombrar un sin fin de cosas, de recuerdos que a todos nos brotan por la mente sobre esas personitas que han sido tan importantes para la mayoría de nosotros.

 Los abuelos que ya no están , perduran en el corazón, es increíble que una persona de 40 años todavía recuerde el consejo que le dio su abuela cuando tenía 8.

 Debería existir el día de los abuelos y que la forma de celebrarlo sea queriéndonos mucho, sin maldades ni envidias ni rencores.

 Es imposible que esos recuerdos se esfumen jamás,recuerdos que aun nos producen ternura y nos dan fuerzas, aunque no contengan abrazos para estrecharte, pero es irremediable que se encoja el corazón cuando revolotean por la mente.

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